domingo, 27 de septiembre de 2009

El tiempo en mi reloj

Tirado sobre mi cama
se detiene mi mirada
un suspiro nada en calma
en mi cama desolada

escuchando el clock de mi reloj
el tiempo ha pasado en vano
porque solo nada me dejo
en este espacio tan lejano

en completa inmovilidad
pienso en todo e igual en nada
contemplando en tranquilidad
a mi alma proyectada

a mis lados me puedo ver
en todas mis vidas pasadas
el ambiente retorna del ayer
todas las metas superadas

virilidad, atractivos y valentía
centímetros y medidas relativas
siendo insuperables todavía
me prometen alegrías primitivas

aunque había fracasado en el ayer
todo lo que yo no di lo doy
para no dejar nada fallecer
porque el mañana del ayer es hoy

Suave

Es la calle iluminada
que me conduce mas allá
ambas asceras desoladas
es mio el espacio y nada mas

sensación gratificante
y de pasiva soledad
que cautiva mi mirada
y a mi espíritu engrandece

el viento fresco y seductor
roza suave por mi piel
y mi corazón rejuvenece
al querer volar con el

al llegar a la esquina
miro la calle a la derecha
y continuo con mi andar
aun en busca de promesas

se que estoy tan destruido
que ya no me puedo sostener
toda mi alma se ha perdido
y en el camino, mi espíritu libre...
ya no se quiere detener

no puedo ver el fin de esta calle
aunque soy feliz al caminar
creo que un siglo aun me falta
para poder llegar hasta el final

y el viento roza por mi piel
que una sonrisa me provoca.